Ir al contenido principal

Rodeada

caminaba sin proponérselo
hacia ese lugar de sí misma
del que hace años huía

una vez fuera
recordaba siempre ese allí
como tras un gran velo
una gran resaca, una explosión,
un hilo de sangre de la nariz

tras revisitar ese espectro suyo, añoso
comprendía que más que una sombra
ese lugar era un pitido
una sordera
una imagen retardada
un sinsentido

prometía no regresar
deambulaba paisajes nuevos
siempre tras un gran anhelo
una casa extraña, un vínculo insólito,
un hilo de plata que siempre
la encaminaba, sin preguntárselo
hacia ese lugar de sí misma
 del que hace años huía





Comentarios

Entradas populares de este blog

La pequeña telenovela de mi vida

La telenovela de la t.v Decido seguir la telenovela brasileña de la que todxs hablan, me encantan las telenovelas porque en realidad aunque estudie cine no me la paso viendo pelis densas y profundas todo el tiempo, pero tampoco soporto las comedias o dramones baratos, por lo que novelas con dosis de drama diario me sirven para salirme un poco de mí y de preguntas como cómo pagaré el alquiler o dónde encuentro las berenjenas más baratas. ... Observo, me intrigo, me dejo emocionar, me entrego al pacto y al día siguiente sintonizo el mismo canal a la misma hora y observo... ¡pero mierda!, ¿por qué cada vez que el protagonista quiere decirle a la chica que la ama, en vez de eso le sujeta el brazo tan fuerte?, soy una grave ―me digo―. Los días siguientes, la gravedad se me ha vuelto una obsesión, no termino de ver agresiones varias en las relaciones de pareja que transitan en la historia de la telenovela: celos, acecho, forcejeos, manipulaciones emocionales, amenazas tipo "te va...

)) Hablan en mí y conjuro ((

Hablan en mí   las rutas de mis ancestras fuerza y fuego  de las que fuimos  y brotarán  juntas   solidarias  juntas  libertadas                                                          

Diario anacrónico (MaternidadYTiempoOtro)

agosto/2016 He escrito en mi mente cada día desde que Emma nació. Me he propuesto recordar... El deslumbramiento es cotidiano, a veces temo que ciertas vivencias se desvanezcan o guarden muy atrás. A veces siento que tiene que ser así para seguir abrazando el presente con intensidad. Escribo para encontrarme conmigo misma en el futuro. Escribo para visitar a la que fui y voy siendo. Escribo para explorarnos, todas las veces necesarias.